Surgimiento del oficio de los publicistas.
En los 60 todo Lima, así como en las principales ciudades dentro del país, todo era publicidad, un ejemplo sería Plaza San Martín y sus alrededores con avisos luminosos de Neón, el mismo Jirón de la Unión se vio involucrado en la vorágine publicitaria con carteles luminosos a través de todo su recorrido, a ello también se sumaron los tranvías, tal y como lo vemos en la foto, con carteles que iban en el techo y en los costados de la unidad de transporte.
En esta ocasión podemos observar que tiene un cartel de “Sulfanil” un polvito de color blanco que se echaba en heridas expuestas y de las que nuestras mamis tenían una especial predilección y no podía faltar en el botiquín familiar, además era un buen blanqueador de la ropa blanca.
Esta publicidad acarreaba algunos soles a la empresa, pero esto no pudo frenar su banca rota, la compra de repuestos en aquella época era cara, además que el Gobierno no quiso meterse en el negocio y poco a poco los tranvías se convirtieron en figuritas de un álbum de recuerdos de lo que una vez fue una gran ciudad.
