El Jefecito.
Los lunes a las 8 de la noche corríamos para espectar “EL JEFECITO” con el gran Antonio Salim, Analí Cabrera, Rodolfo Carrión y Mabel Duclós.
Durante años los vimos dentro del Programa Risas y Salsas de Panamericana Televisión y gozamos con sus ocurrencias, era la típica historia del viejo verde que se enamora de una joven y atractiva secretaria, el triángulo no podía ser otro que el infaltable chismoso “Felpudini” –el nombre devenía de felpudo- quien en todas las “aventuras” del “Jefecito” iba con el chisme donde la esposa del jefe interpretada magistralmente por Mabel Duclós.
Sin duda que el tema de la infidelidad daba para mucho más, pero cuando la secuencia se separa del sketch muy bien trabajado y pasa a ser un estelar del canal de la avenida Arequipa bajó su intensidad y llegó muy pronto al descalabro. Lo mismo ocurrió con otro célebre sketch del mismo programa cómico “La Banda del Choclito”.
La serie siempre terminaba con el descubrimiento de parte de la esposa del Jefecito justo en el momento en que este le iba a robar un beso a Chelita, en ese momento entraban en acción la esposa y Felpudini, el jefecito arrepentido le hablaba nerviosamente a su mujer moviendo los cachetes, ella esperaba el momento adecuado para tirarle una sonora cachetada –que era de verdad y que dolía de verdad-, la esposa salía de la oficina de su esposo seguida de Chelita quedando Felpudini y su jefecito quien lo tomaba de la solapa del saco y lo tiraba fuera de la oficina causando gran estruendo, habían ciertas ocasiones que la cámara seguía los golpes y parecía que el buen chismoso se caía unas escaleras.
Sea como fuere el Jefecito y su elenco de primeras figuras de la comicidad peruana fueron un alivio a la convulsión social que se vivía en los 80s y 90s en nuestra Patria, eran pues, motivo de conversación y en el cole al sobón de la clase se le apodó “Felpudini”. Gratos recuerdos de una programación que ya no volverá a la pantalla chica.
