Gremios de la cancionísima limeña.

Los años 60s en América del Sur y en gran parte del mundo comenzaron a tener presencia política los militares en la dirección de los gobiernos, el hombre realiza su más grande proeza, llegar a la luna y el arte comienza su transformación, siendo la música la que impondría un nuevo estilo, aparecen el rock, el fulk, el twist y el go go.

Música que inquietaba a una nueva generación con deseos de paz y libertad, el tango, el bolero, el vals, comienzan a perder fuerza, Woodstock marca la llegada del hipismo, siendo su protesta contra la división del planeta, de la guerra fría entre rojos, los rusos y azules los norteamericanos.

En el Perú aparecen jóvenes que eran ídolos de la tele, la música venía desde Europa en los famosos discos de vinilo trayendo éxitos de los festivales musicales más importantes como la OTI y San Remo, eran bandas y cantantes que con el tiempo se convertirían en los más célebres de esa juventud deseosa de novedades, y así nos llegan canciones de Rita Pavone, Domenico Modugno y Rafaela Carrá, de México Cesar Costa, Enrique Guzmán quienes tratan de imitar el estilo del rey del Rock, Elvis Presley, pero esta vez sus canciones como el “Rock de la cárcel” en castellano quien conquistaría a la juventud de entonces y sería con este tema que se da comienzo a una década prodigiosa, “La Nueva Ola”.

En el caso de México, tuvo un plus, ellos comenzaron a exportar películas que en Latinoamérica llenaron las salas de cine, así pues, comenzaron a lanzar a los jóvenes cantantes a la fama fuera de su territorio, años más tarde nos daríamos cuenta que se había instaurado el vídeo clip. Con la llegada de la televisión, muchos de estos artistas llegaron a Latinoamérica acercando su propuesta musical y convirtiéndose en ídolos juveniles.

En el Perú, Koko Montana, quien fuera llamado “El Rey de la Nueva Ola Peruana”, y junto con él Joe Danova, Regina Alcóver, Pepe Cippolla, Los Doltons, Los Belkins, Los Silverstone, Los Saicos, Jimmy Santi, Los Shains que introducen al joven Gerardo Manuel como primera voz, habiendo estado antes junto a Los Doltons, Kela Gates, Estelita Núñez. Todos los discos de estos cantantes eran hits en las radios locales, Disco Centro Héctor Rocca, de quien hablaremos en otra crónica, vendía por cientos estos discos.

Uno de los factores que afectó sus conciertos eran básicamente los económicos, por ello, las chicas de los últimos años de Secundaria, toman la iniciativa de pedirles a sus ídolos que las acompañaran en reuniones musicales, tenían que buscar el momento propicio para que fuera un éxito, y es que las agendas estaban llenas de lunes a sábados, y así nacen las famosas matinales en cines de la capital como el Tauro, República, Leuro, Excelsior, Cine Teatro Barranco (ex Estudio 4) y Marzano. Me datean que en la discoteca La Fontana que estaba ubicada en la esquina con la Plaza 2 de Mayo tocaban los Sherman Atomic y en los años 80s, la discoteca “El Escarabajo” ubicada entre Javier Prado y Arriola, al igual que el Pericos de Barranco, tenían shows para los vijoleros, y contaban con mucha asistencia. Pero volvamos a lo nuestro, desde tempranas horas domingueras se podían ver a los jóvenes haciendo largas colas para ver a sus ídolos, ellas iban ataviadas de las chicas sicodélicas, con botas altas de cuero y mini faldas, ellos con casacas de cuero negras y pantalones vaqueros (no se le llamaban Jeans aun). No importaban la llovizna limeña ni la neblina fría, todo era soportable hasta que se abría la taquilla con la venta de entradas y era el momento supremo de correr por los pasillos para conseguir la mejor ubicación.

La Nueva Ola se caracterizó por una mezcla de varios géneros, se grababan covers traducidos así por ejemplo Los Doltons sacan en uno de sus primeros discos la canción “El último beso” cuyo título original sería “The Last Kiss” en la voz de un joven sanmarquino llamado César Ychikawa quien entró en reemplazo de Gerardo Manuel que como dije se fue con Los Shains de Pico Ego Aguirre y ahí nació una rivalidad entre ambos grupos. Sus letras eran más bien inocentonas, clamaban más que nada por un amor idílico.

En los 70s, aparece un huancaíno llamado José Carlos quien graba una canción francesa de los compositores Claude Francois. P. Bourtayre y F. Thomas. Fue grabada el 11 de agosto de 1975 en los estudios de IEMPSA, la cosa es que el tema rompió todo los esquemas, fue un super éxito que hasta el día de hoy se sigue escuchando. Básicamente el tema trataba de un ex novio que no ha podido olvidar a su novia con la cual tiene una hija, es la niña la que contesta el teléfono y le resto de la historia es harta conocida por todos nosotros.

Raro era escuchar una canción en idioma original, sin embargo Koko Montana nos sale con “Sukiyaqui”.

Fueron las radios los que con su programación especial de la Nueva Ola los que dieron origen a las leyendas, pero fue la tele la que marcó la diferencia. Fueron dos programas los que marcaron en aquellos años la preferencia juvenil, “El Clan del 4” conducido por Rulito Pinasco y “Cancionísima” con Pablo de Madalengoitia.

Estos programas al igual que la radio, solían traer a los ídolos juvenil es de aquel entonces, cantantes como Palito Ortega, Sandro “El Gitano”, compartían escenario con nuestros créditos nacionales.

Jimmy Santi es un caso especial, supo conquistar el corazón de las peruanas con su chin chin, por esas cosas que tiene el destino, viajó a México y conquistó a los Aztecas, tal fue su fama que llegó a Rusia con su música movida, en México es un divo de la talla de Juan Gabriel, amado por muchos, con un amplio repertorio de seguidores.

Pepe Miranda y Koko Montana eran teloneros de los cantantes argentinos, así de importantes eran nuestros cantantes, pero claro, el tiempo pasa, las modas llegan, y como dice la canción unos llegan, otros se van y aunque en los 80s hubo una movida para resurgir la década prodigiosa, esta sucumbió ante el Regetón, y otros ritmos, hoy solo nos queda seguirla por las radios especializadas en este género, y aun ahora, seguiremos tarareando temas como “La Chica de la Boutique”, “Guarda esa Rosa mi amor”,
“Norma Mía” y otros éxitos más.