CONOCIENDO MI CIUDAD.
En 1870 durante el gobierno de Balta, se realizó un impulso al transporte, siendo el Perú el primer país de sur américa en emplear los trenes para unir pueblos, con ello se creyó resolver uno de los principales problemas de los gobiernos: el aislamiento geográfico.
Así pues, desde 1850, el país comenzó a pedir préstamos a distintas empresas internacionales con la finalidad de ver su sueño cumplido, y en esa fecha comenzaron a montarse diversos ferrocarriles por distintas provincias del país uniéndolas con la Capital. Uno de los primeros fue la línea que comunicaba a Lima con Chorrillos, es decir, se unía a la Capital con el balneario de la élite.
El Presidente Balta trajo al famoso ingeniero norteamericano Enrique Meiggs quien fue encargado de la construcción de todos los ferrocarriles. (Meiggs llegó desde Chile noticiado del boom en gastos ferroviarios por el país con la plata del guano).
Meiggs (ganó casi todas las buenas pro ferroviarias y casi todas fueron elefantes blancos o estafas al estado) comenzó a tender las líneas férreas dentro de la ciudad, para tal efecto le pidió al Presidente poder demoler algunas murallas, a lo que Balta accedió en nombre del progreso.
Para la Estación Central, se tuvo que buscar un lugar que fuera cercano a la Capital, encontrándose la Iglesia de Nuestra Señora de los Desamparados que quedaba al costadito de Palacio de Gobierno. Y ahí ha permanecido hasta hoy, con la misión de unir y seguir uniendo a la Costa con la Sierra Central.
El Edificio consta de tres niveles. En el primero era donde se compraban los pasajes hacia la sierra central, se baja por una escalera de mármol a una segunda estancia donde los pasajeros podían esperar con tranquilidad su tren, por ejemplo el de Huancayo salía a las 8 en punto de la mañana, llegando a esa ciudad pasadas las 7 de la noche. El tercer nivel correspondía al embarque propiamente.
Hoy este local se entregó al Ministerio de Educación y en cada ambiente podemos encontrar literatura de todos los tiempos, con buenos audio visuales, dando inicio a la creación de la Casa de la Literatura Peruana, donde periódicamente podemos encontrar exposiciones permanentes de un escritor peruano, sus mejores obras, su vida.
Recomendable para ir con toda la familia, a eso de las 3 de la tarde pasa el tren que viene cargado de minerales y que va rumbo al Callao, lugar donde depositará su carga final.
Una vez al mes podemos tomar el “tren macho” para viajar a Huancayo, un viaje que es una verdadera maravilla por el paisaje que se presenta en el recorrido. Los pasajes ya no se venden en
Desamparados sino en un supermercado local.
Así que ya lo sabes, la Estación de Desamparados lleva ese nombre por la Iglesia del mismo nombre que estaba ubicada en ese mismo lugar y que fue demolida para que el progreso llegara y uniera a la Capital con las distintas Provincias.
